Casa del Mar

El Camino Inglés a Santiago, en su variante ferrolana, es sin duda una de las mejores apuestas turísticas que podemos poner en marcha en la ciudad. Los costes de explotación son contenidos, la relevancia internacional está asegurada, la masiva presencia de peregrinos permite ofrecerles información sobre otros atractivos y, lo más importante, hay una apuesta decidida de las administraciones para invertir en ello de cara al próximo año 2021, haciéndolo crecer y permitiendo así una desmasificación del Camino Francés (que hoy por hoy es el más concurrido).

Sin embargo, el Camino Inglés desde Ferrol tiene no pocos problemas, más allá de compartir “cartel” con la vecina Coruña (cuya imagen sale en la portada de la mayoría de los folletos editados sobre el Camino, aunque su variante es infinitamente peor e incómoda). Es cierto que alguno de los problemas son de cierto calado… pero algunos otros son simple mantenimiento, amor por lo hecho y sentido común.

Estos son algunos de los problemas que actualmente tiene nuestra variante del Camino a Santiago

 

1º No tenemos albergue para peregrinos: El edificio de Aduanas sería el lugar adecuado, pero la Casa del Mar podría serlo temporalmente. No habría que hacer apenas gastos, pues dispone de 12 habitaciones totalmente equipadas y otros espacios. Además de una amplia sala para literas.

Camas de la Casa del MarCamas de la Casa del Mar en Ferrol

Se realizaron varias gestiones con la Autoridad Portuaria, pero sin resultado positivo hasta el momento.

 

2º El inicio del Camino no es el histórico: Según plano del siglo XVIII, el inicio histórico del Camino Inglés a Santiago, parte de la calle Espíritu Santo y no por Curuxeiras.

En ella estaba situado el hospital y la Iglesia Parroquial de San Julián (hoy Cuartel de Instrucción).

El mojón de inicio hay que trasladarlo al borde del mar, y poner una estatua o pórtico de piedra, una placa con el nombre de Ferrol y kilómetro 0, banderas y plano general, indicando monumentos del camino.

 

3º Después de Amboage los peregrinos deberían de bajar por la calle Sánchez Barcaiztegui a la calle de la Iglesia. De esta manera podrían ver la Catedral de San Julián, comprar la compostelana y ver también el Jofre, la puerta del Arsenal, etc.

 

4º Camino por Caranza. No hace mucho, desbrozaron la ribera de Caranza, recuperando el trazado original, pero solamente limpiaron hasta el tanque de tormentas. Habría que seguir desbrozando hasta la ermita, al menos un sendero.

 

5º No hay servicios públicos, ni en la ciudad ni en el resto del recorrido.

 

6º No hay consigna para dejar sus pertenencias mientras visitan la ciudad. Si se habilitasen varias y a costo reducido, y se indicase claramente en la publicidad, esto animaría a los peregrinos a pasar “el primer día” de turismo por la ciudad, aumentando el gasto en Ferrol.

 

7º No hay folletos del Camino Inglés de Santiago desde Ferrol en las oficinas de turismo. Sí los hay (y en abundancia) en otras ciudades, en varios idiomas. Con el paseo marítimo coruñés como portada 🙁

 

8º El modernismo es una de nuestras bazas turísticas: Los peregrinos preguntan mucho en las oficinas de turismo por el modernismo: hay que facilitarles folletos provocando transversalidad en las propuestas turísticas (que unas lleven a otras y todas ellas estén relacionadas de alguna manera; el interesado en una de ellas conocerá así las demás).

 

9º Conocer las rutas: en la oficina de turismo del puerto, podría estar la pantalla que hay en la oficina de la Plaza de España, para visionar las rutas.

 

10º App: podría haber una aplicación de las etapas, para el móvil.

 

11º Códigos QR: o bien podría haber códigos QR con información.

 

12º Implicar a los hosteleros y comerciantes: Hay que conseguir que la compostelana se pueda comprar, además de en la oficina de turismo, en algún lugar céntrico del recorrido. A lo largo del Camino hay algunos locales de hostelería que sellan ellos mismos las Compostelas.

 

En Ferrol, a 13 de Enero de 2020.